La misericordia es la «carta de presentación» de la Iglesia en el mundo (Papa Francisco).
14 de septiembre: Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.
La «barca» de Pedro —la Iglesia—, que «navega» a través del tiempo y del espacio para alcanzar el anhelado «puerto» de la vida eterna, se ve sacudida —al inicio del tercer milenio— "a la derecha y al izquierda" por los «fuertes vientos» de las ideologías.
En este oscuro momento de la historia humana —que, como algunos han descrito, arroja las llamas de un «apocalipsis» multifacético (virológico, climático, bélico y tecnológico)—, la Iglesia necesita cristianos auténticos.
Es decir, cristianos que —negándose a sí mismos y crucificando su «hombre viejo», corrompido por pasiones engañosas— atiendan el llamado de Jesús a «cuidar» de todos, especialmente de los más pobres y de la propia creación, y a «sanar» las heridas infligidas por el mal mediante el poder superior de su Amor.